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Las 5 (verdaderas) Mejores TV 65″ 2019 – Comparación

Actualizado el 13 de marzo 2019

Tras varias horas de búsqueda, he podido realizar mi selección de las mejores TV de 65 pulgadas entre más de una treintena de modelos disponibles actualmente.

Mi preferida es la Sony KD-65AF9, ya que ofrece un combo especialmente bueno de calidad de visualización, calidad sonora, precio asequible (para una TV 65″ claro…) e innovación. Aunque, si realmente quiere hacer una apuesta de futuro, debería considerar una TV 8K como la Samsung 65Q900R.

Si tiene pensado comprar una TV 65”, le invito a leer mi guía de compras al final del artículo, donde podrá ver los aspectos más importantes antes de realizar la elección de su nueva televisión de 65″.

La mejor de las baratasLa mejor de gama mediaLa mejor de gama alta
Panasonic TX-65FZ800Sony KD-65AF9Samsung 65Q900R
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Las mejores TV 65″ baratas

Solo dos modelos por debajo de los 3000€ han llamado mi atención.

Panasonic TX-65FZ800: la mejor barata

Panasonic TX-65FZ800

Ventajas
Calidad de imagen notable
Colorimetría impecable
Optimización desde cualquier ángulo
Sonido correcto
Inconvenientes
Sistema de explotación básico
Mando a distancia básico

Se trata de una nueva versión simplificada del Panasonic TX-65FZ950, que hasta ahora había ocupado el primer lugar de esta selección, pero que lamentablemente no está disponible actualmente.

Empecemos con un pequeño paseo por su diseño (nada despreciable, ya que es un elemento decorativo y lúdico al mismo tiempo). Lo encuentro bastante exitoso, con una pantalla muy fina y casi nada de bordes, lo que casará en cualquier tipo de interior. Sin embargo, su base es muy imponente (¡30 cm de profundidad!).

Este televisor se beneficia de la tecnología OLED, que garantiza un nivel de contraste excelente, mediante la gestión del brillo y el color pixel por pixel.

Muestra una definición Ultra HD, con un procesador HCX2 – el mejor procesador Panasonic en la actualidad en el procesamiento de imágenes – destinado a hacer películas en 4K aún más realistas y precisas. La calidad de imagen está presente, con una transcripción de los colores y los detalles de contraste bastante fiel. Su delta E (una medida de diferencia entre colores) es de 1,6, muy por debajo del umbral mínimo recomendado de 3 (le invito a leer mi guía de compras al respecto para saber más sobre el tema).

Una ventaja de la tecnología Oled es que permite excelentes ángulos de visión, una pérdida de brillo limitada, y ninguna variación en la escala de negro, incluso si se mira la televisión en un entorno oscuro. Dondequiera que se coloque frente al televisor, debería tener una visión muy buena, mucho más con el filtro antirreflectante, que es excelente.

Este televisor soporta el formato HDR10, una tecnología de imagen que aumenta los contrastes, combinando escenas oscuras más legibles y picos luminosos más intensos, para una dinámica palpable.

Por último, aún en la pantalla, presenta un tiempo de remanencia casi nulo, lo que lo convierte en una pantalla bien adaptada al videojuego, de hecho, en la configuración de la pantalla se ofrece un modo “juego”.

En cuanto al audio, nos llevamos una pequeña decepción: la barra de sonido del modelo 950 ha sido cambiada por un sistema de audio más sencillo. Aquí es donde la Z800 se distingue principalmente de su predecesor, pero no en el buen sentido, por desgracia. Sin embargo, la representación es más que correcta para un televisor.

A nivel de la interfaz, el modelo Z800 utiliza el sistema operativo My Home Screen de Panasonic, que tiene el mérito de ser bien legible y fácil de usar, pero presenta algunas lagunas como la ausencia de algunas aplicaciones hoy en día comunes, como Spotify o RTE. El uso del mando a distancia es muy sencillo (sin retroiluminación ni micrófono integrado), pero completo.

La conexión es bastante clásica. Situada en la parte trasera derecha, está escondida por un sistema que hace pasar los cables hasta la base. Tiene 4 puertos HDMI 2.0, 1 salida óptica, 1 toma de cascos, 3 puertos USB, 1 ranura PCMCIA, 1 entrada de antena, 1 entrada de satélite, 1 lector de tarjetas SD y 1 puerto Ethernet. Por supuesto, lleva Wi-Fi y Bluetooth.

Al final, Panasonic nos brinda un excelente televisor que ofrece una excelente calidad de imagen tanto en SDR, como en HDR o en juego. Las únicas quejas que se le pueden formular, son su sistema operativo y su mando a distancia, que son demasiado básicos. Aunque, honestamente, ¡a ese precio no está nada mal!

Samsung 65Q9FN: una TV adaptada al gaming intenso

Samsung 65Q9FN

Ventajas
QLED de excelente luminosidad
Retraso de visualización mejorado
Cableado exitoso
Inconvenientes
Ángulos de visión limitados
No se puede instalar una barra de sonido

El televisor Samsung QE65Q9FN, por su parte, no tiene una pantalla Oled, sino una LCD de tipo VA, combinada con un sistema de retroiluminación Full Led (lo que se conoce como QLED).

Pero no piense que no vale la pena (sé que la tendencia es el OLED…). De hecho, muestra excelentes prestaciones con un pico de luminosidad de 1600 cd/m², es decir, dos veces más alto en promedio que en un televisor OLED tradicional.

Antes de nada, permítame concentrarme en su diseño. Personalmente, me gusta bastante su base, ala vez ancha y discreta por su atípica forma. Sin embargo, impide la instalación de una barra de sonido. Si tiene pensado instalar un sistema home cinema en casa, puede pasar a otro modelo, de lo contrario, puede continuar esta sección.

El diseño del televisor en sí mismo es bastante sobrio y sus bordes de pantalla son muy discretos. Por supuesto, los acabados son excelentes, pero es lo mínimo para un televisor de este precio. En resumen, el conjunto es bastante fino.

La pantalla está dotada de un sistema antirreflectante eficaz, pero sobre todo, de su gran brillo. Puede colocarla sin preocupaciones en una habitación soleada, conservando al mismo tiempo una buena visión. Por el contrario, a diferencia de una pantalla OLED, habrá que tener cuidado con los ángulos de visión, ya que las pérdidas se constatan mucho más rápidamente.

En cuanto a la colorimetría, hay algo bueno y algo malo: el delta E gira (en promedio) a alrededor de 2,7, pero varios tonos tienen un delta E que roza el 4. El panorama general es bueno, pero no se puede hablar de verdadera fidelidad.

Y aunque el sistema de retroiluminación funciona bien y permite un contraste virtualmente infinito, crea una inestabilidad en las temperaturas (aunque de nuevo, el conjunto es coherente). Además, es una lástima que no podamos desactivarlo.

Por supuesto, este televisor es compatible con HDR10, HDR10+ (que es una norma competidora de Dolby Vision) y HLG. En cambio, en HDR, el delta E alcanza un umbral crítico de 4,4…

Aparte de eso, su tiempo de remanencia de 12 ms es uno de los mejores (para una pantalla no OLED), y combinado con su retraso en la visualización de solo 15,5 ms, probablemente lo conviertan en el televisor de mi selección más adecuado para el gaming. Por otra parte, es de agradecer que Samsung haya añadido un modo “Plays Motion Plus”, que activa un compensador de movimiento bastante eficaz, especialmente para los juegos de carreras.

Por último, en cuanto a la pantalla, cabe señalar que, gracias a su sistema de retroiluminación, presenta un menor riesgo de clouding (el efecto nube del que hablo en mi guía), ya que las barras LEDs son suficientes y el difusor es muy eficaz.

A nivel de audio, ofrece un sistema compuesto por cuatro altavoces y dos cajas de bajos. La representación global es francamente buena, aunque tiende a empujar un poco hacia los bajos.

El sistema operativo utilizado es Tizen, que se muestra muy eficiente: la interfaz es clara,

fluida, y se encuentran todas las aplicaciones principales. El mando a distancia es muy sencillo y no da acceso directo a todas las funciones, pero tiene el mérito de llevar un micrófono. Parece raro, ¡pero nos acostumbramos!

Por último, por lo que respecta a la conectividad, creo que el sistema es bastante ingenioso: nada se coloca en la parte posterior, todo está concentrado en la carcasa, que solo está conectada al televisor por un único cable de alimentación (es el sistema llamado “OneConnect”) que se puede deslizar en el pie. Tiene 4 puertos HDMI, 1 salida óptica, 3 puertos USB 2.0, 1 ranura PCMCIA, 1 entrada de antena, otra de satélite y 1 puerto Ethernet.

Al final, si bien la pantalla de este televisor no es perfecta en detalles, ofrece una representación general coherente y fiel, con un clouding controlado. Y si ha ganado definitivamente su lugar en mi selección, es gracias sobre todo a su tiempo de espera de visualización récord, que lo convierte en un televisor especialmente apto para los videojuegos.

Las mejores TV 65″ de gama media

Los dos modelos que he seleccionado para esta gama, se desmarcan en el mercado por su calidad general, tan buenos a nivel de visualización, como de sonido. Además, cada uno lleva un nuevo procesador muy eficaz.

Sony KD-65AF9: la mejor de gama media

Sony KD-65AF9

Ventajas
Excelente visualización
Colorimetría dominada
Calidad de audio
Control de voz en la TV y el mando a distancia
Inconvenientes
Tiempo de retraso de visualización

Este modelo constituye la nueva versión de la famosa Bravia A1 que, en su versión de 55″, fue elegida mejor TV 4K. Entonces, ¿el relevo está a la altura?

En cuanto al diseño, probablemente sea la televisión con la proporción bordes/pantalla mejor optimizada de mi selección, con una representación muy elegante. De hecho, nos volvemos a encontrar una pantalla muy fina, con una base enorme que permite integrar el conjunto de la conectividad.

Incluye una pantalla OLED de última generación con ángulos de visión muy amplios y una pérdida de brillo limitada. Combinado con esto, su eficaz tratamiento antirreflectante lo hace perfectamente legible desde todos los ángulos.

La colorimetría vuelve a estar bien controlada, con un delta E medio que gira alrededor de 2,1. Y por supuesto, como cualquier pantalla OLED, los contrastes están más que controlados.

A nivel de HDR, es compatible con HDR10, HLG y Dolby Vision. ¡En HDR, el delta medio alcanza la notable puntuación de 1,9!

También contiene un nuevo procesador, el Sony X1 Ultimate, que supuestamente es dos veces más potente que el Sony X1 Extreme. En concreto, lo que se puede observar es una mayor luminosidad y una imagen más precisa.

El tiempo de espera de visualización también ha sido mejorado con “solamente” 27,4 ms (más que los televisores mostrados hasta el momento, pero menos que el Bravia A1, ¡con 47,7 ms!). Tal vez sea en este punto donde más decepciona, y por lo tanto, no es el modelo que recomendaría prioritariamente para un uso gaming.

En cuanto al sonido, mejora aún más el sistema acústico Superface, sobre todo gracias a su procesador, pero también pasando de dos pares de tweeters y un woofer a tres pares de tweeters y dos woofers. La representación es simplemente excelente para un televisor. Es cierto que no sustituye a un cine casero, pero puede prescindir de una barra de sonido. Además, puede conectarlo directamente a un amplificador de home cinema.

Su sistema operativo sigue siendo Android TV, uno de los más completos del mercado, que también ha sufrido un toque más juvenil. Por supuesto, se suministra un mando a distancia con micrófono, pero sin retroiluminación. Aunque si lo desea, puede incluso ignorar este mando a distancia y pasar directamente al sistema vocal del televisor, gracias a los dos micrófonos situados en su base que permiten utilizar el asistente de Google.

Por último, a nivel de conexión, hay 4 puertos HDMI, 3 puertos USB, 1 puerto Ethernet, 1 salida de audio digital y 1 salida de auriculares. Obviamente WiFi y Bluetooth están en el juego.

Al final, si el Bravia A1 había ganado mi preferencia en 55″, la versión KD-65AF9 la gana definitivamente en cuanto a televisiones de gran pantalla. Me cuesta encontrarle defectos entre su calidad de pantalla, su calidad de audio y el justo aporte de novedades (como la posibilidad de utilizar la televisión como un altavoz o el control de voz a través de los micrófonos integrados en el televisor).

Si no fuera por el tiempo de espera de visualización, es definitivamente el modelo que más recomiendo.

LG 65C8: a la altura de LG

LG 65C8

Ventajas
Diseño elegante
Excelente calidad de imagen
Potente procesador
retardo de visualización débil
Inconvenientes
Mando a distancia sin retroiluminación

Este televisor LG incorpora una pantalla OLED de última generación (donde la estructura de los subpíxeles ha sido ligeramente reelaborada para un mayor precisión) con una definición Ultra HD de 3840 x 2160 píxeles.

Desde el punto de vista del diseño, se hace un esfuerzo por parte de LG para reducir al máximo los bordes, hasta el punto de que casi desaparecen. Sin embargo, incorpora un pie que no es del todo discreto y eso es un poco perjudicial (habría que poner el logotipo “LG OLED” en algún lugar…).

La parte superior de la TV solo tiene unos pocos milímetros de espesor, mientras que en la parte inferior, donde embarca todo lo electrónico y el cableado, es un poco más ancha, con 4,7 cm de ancho.

La pantalla está dotada de un filtro antirreflectante muy eficaz que, combinado con su buena luminosidad, permite una buena visibilidad en todas las circunstancias y casi en cualquier ángulo de visión gracias a la tecnología OLED.

La colorimetría es perfecta: ¡el delta E medio gira alrededor de 1,8 e incluso 1,5 en HDR! Y gracias a su nuevo procesador (Alpha 9), muestra una nitidez de los movimientos y una mejora de los contrastes sin precedentes.

A nivel 4K, esta TV funciona muy bien. En primer lugar, es compatible con la mayoría de los formatos HDR actualmente disponibles. Incluye HDR 10, HLG o Dolby Vision.

El único modo que este televisor no soporta, es el HDR 10+. No debería ser un problema, porque hasta ahora solo Amazon utiliza HDR 10+, y Dolby Vision se hace con Netflix, iTunes y Blu-ray Ultra HD.

Por último, con su tiempo de remanencia casi nulo y su retraso en la visualización de 20 ms, resulta muy eficaz para la práctica del gaming.

El sonido es bastante bueno. La TV LG 65C8 tiene dos altavoces y dos cajones de bajos con una potencia total de 40W. Siendo bastante potente y mostrando calidad, el sonido cubre sin problemas toda la sala.

El sistema operativo de LG ha cambiado de nombre, ahora se llama Al ThinQ. Aun así, conserva la misma interfaz que el WebOS de 2014. El conjunto es bastante agradable, pero le falta fluidez con respecto a la competencia.

Sin embargo, su principal punto fuerte es el sistema de control de voz por micro o mando a distancia, que permite efectuar extensas búsquedas, controlar la televisión o cambiar los ajustes, entre otros.

Por último, el nivel de conexión, donde todo está almacenado en el pie. Esta vez cuenta con 4 HDMI, 3 puertos USB incluyendo un USB 3.0, 1 puerto Ethernet, 1 salida de audio digital óptica, 1 salida de auriculares y 1 puerto PCMCIA. Y, por supuesto, Wi-Fi y Bluetooth.

Al final, si LG se había ganado una buena reputación con sus televisores OLED, ha dado en el clavo con su gama C8, que integra su nuevo procesador Alpha 9 y ofrece así una notable nitidez de imagen. Y dado que su sistema de audio es, en general, muy bueno para un televisor, es difícil hacerle algún otro reproche.

Las mejores TV 65″ de gama alta

Si tiene alrededor de 5000€ para invertir en una televisión, he aquí un modelo que debería sorprenderle.

Samsung 65Q900R: la mejor de gama alta

Samsung 65Q900R

Ventajas
Definición 8K
Soporte de pared incluido
Sistema operativo rápido y simple
Inconvenientes
Sin contenido 8K disponible (de momento)
Sin toma para cascos

Antes de nada, es legítimo preguntarse: ¿Para qué sirve una TV 8K, es decir, una resolución 4 veces más clara y detalla que los televisores Ultra HD 4K? La respuesta no es ni simple, ni evidente. A pesar de todo, la resolución 4K apenas ha comenzado a hacer temblar al HD.

En concreto, la resolución 8K ofrece 7680 x 4320 píxeles, es decir, 4 veces más que el 4K y 16 veces más que el HD Full, pero en la actualidad, ¡los propios contenidos 8K no existen (al menos en Europa)! ¿Eso significa que no podrá ver nada en su súper TV? No, porque mientras tanto, el software inteligente convierte las películas y otros programas para proporcionarles píxeles adicionales. Por lo tanto, mientras el contenido 8K en sí no esté disponible, tiene que ver este televisor como una forma de “mejorar” su experiencia 4K.

Pero como siempre, primero debemos centrarnos en el diseño. Los bordes de la pantalla no son tan delgados como en la Panasonic anterior, pero sigue siendo agradable a la vista. En cambio, me gusta la forma del pie, o más bien de los pies: la representación general es bastante fina y sobria. Por desgracia, eso excluye la posibilidad de poner una barra de sonido digna de ese nombre… En cambio, se suministra un soporte de pared con la compra y los pies pueden colocarse directamente en la parte trasera del televisor. ¡Práctico!

La pantalla no es OLED, sino que está provista de una pantalla VA donde se han vuelto a trabajar los subpíxeles. Esto significa que los ángulos de visión no están optimizados y que hay más pérdida de brillo que con un televisor OLED. Sin embargo, está dotado de un buen antirreflectante y es muy luminoso, lo que le permite colocar el televisor en casi cualquier parte de la habitación, siempre y cuando sus sillones estén frente a él.

Por otra parte, la cuestión de los contrastes, que falla en las pantallas LCD en comparación con las pantallas OLED, se resuelve en buena parte gracias a la retroiluminación Full LED, que ofrece virtualmente un contraste casi infinito. Y de nuevo, esta retroiluminación tiene el mérito de disminuir considerablemente los riesgos del clouding. Sin embargo, como en la Samsung 65Q9FN anterior, es imposible desactivarla.

En cuanto a la colorimetría, le confieso que esperaba algo mejor: se calculó un delta E medio de 2,6 (2,7 en HDR), que ya es muy bueno, por supuesto, pero menos que en el Panasonic anterior.

El HDR soporta el HDR10, HDR10+ y el HLG, mientras que el Dolby Vision está prohibido por razones (viles) mercantiles. Y es una lástima, porque es un formato que se utiliza con mucha frecuencia.

Por último, a nivel de pantalla, hay que destacar una proeza de esta LCD, ya que no muestra más que un tiempo de remanencia de 12 ms, y un retraso en la visualización de 16,7 ms. Así que puede dedicarse al gaming con esta Samsung, incluso si los resultados más óptimos se pueden obtener con una pantalla OLED.

En cuanto al audio, no hay nada de qué quejarse. Aunque la televisión no lleve una barra de sonido, sus altavoces proporcionan una representación correcta. Afortunadamente, como le he dicho, es casi imposible añadir una barra de sonido digna de ese nombre debido a la configuración de la base.

¡A Samsung le gusta poner sus conexiones en la caja «One Connect» y esta televisión no es una excepción! Incluye 4 puertos HDMI, 3 puertos USB 2.0, 1 salida de audio digital óptica, 1 puerto Ethernet. Sin embargo, no hay toma para auriculares. Personalmente, nunca utilizo la de mi TV, pero me parece un poco dañina, sobre todo para los jugadores, que a menudo la usan.

Todo está conectado por un cable casi invisible que soporta tanto el AV como la fuente de alimentación. Por supuesto, y de nuevo, todo es compatible con WiFi y Bluetooth.

Por último, también cuenta con Tizen Smart OS, como en la Samsung presentada anteriormente, así como el mando a distancia con micrófono, pero sin retroiluminación.

Al final, se trata de un excelente televisor, ya sea a nivel de imagen, sonido, interfaz o diseño. Sin embargo, es prudente preguntarse si el 8K aporta un verdadero valor añadido.

Con una pantalla de este tamaño (que tiene más impacto en la versión de 75″) y mientras el contenido real 8K no esté disponible, yo diría que no. Aun así, el 8K es el siguiente paso, y con este televisor tendrá la certeza de hacer una inversión de futuro.

¿Cómo elegir su TV 65″?

¿Quiere comprar una TV de 65″, pero no está seguro/a dada la gran variedad de modelos o características? Vamos a echar un vistazo a los criterios que se deben tomar en cuenta, antes de realizar cualquier elección.

La calidad de imagen

Podemos evaluar la calidad de la imagen según varios criterios. Esto comprende el respeto de colores, así como la tasa de contraste, la linealidad de la escala de grises y la temperatura de los colores.

El respeto de los colores se mide por el delta E, que es una medida de diferencia entre dos colores. Cuanto más bajo sea el delta E, menos visible será la diferencia. Por debajo de 3, solo el ojo experto puede detectar la diferencia. Por el contrario, no hay secretos en este nivel, así que, como he hecho yo, tiene que consultar las pruebas de expertos para obtener esta medida.

La linealidad de los niveles de grises se mide por los niveles gamma y es menos crucial, a menos que tenga un ojo realmente entrenado.

La temperatura de los colores, por su parte, influye en la precisión de la visualización de los colores y en su… calor. ¡No tengo otra palabra para describirlo!

A estos parámetros se añaden los ángulos de visión que pueden influir en la representación de la imagen, cuando el espectador no está exactamente delante de la pantalla (por naturaleza, las pantallas OLED se muestran menos afectadas por este problema que las pantallas LCD).

El tiempo de remanencia

Los televisores también son juzgados por su tiempo de remanencia. Esto se mide en milisegundos, durante los cuales, una imagen supuestamente desaparecida persiste en la pantalla.

Por lo tanto, esta remanencia debe ser mínima para no tener un efecto ghosting en su TV (una imagen fantasma persistente).

El audio

A menudo, los televisores suelen pecar más a nivel del audio, aunque algunos de ellos a veces consiguen dar con la clave, como he podido mostrarles en esta selección.

Por desgracia, los fabricantes suelen tratar de restituir correctamente los voces, en detrimento de las frecuencias más graves. Sin embargo, se pueden encontrar con barra de sonido integrada y woofer, pensados para devolver las frecuencias graves con una fidelidad más o menos grande.

Para una experiencia óptima, le recomendaría de todos modos invertir en una barra de sonido o un Home-Cinema dignos de su nombre (porque si pagamos para tener una excelente calidad de pantalla, ¡que menos que tener también un excelente sonido!).

La ergonomía

La ergonomía es más importante para los modelos modernos, que para nuestros viejos televisores de tubo catódico. Así pues, es necesario tener en cuenta la interfaz de usuario y la conectividad (número de puertos HDMI, salida de audio, conectores USB, etc.).

También es necesario comprobar la posibilidad de conectarse a Internet, la presencia de uno o varios mandos a distancia y su ergonomía general (por ejemplo, un control remoto retroiluminado puede ser una ventaja si le gusta ver películas en la oscuridad, y si además incorpora un micrófono, esto podría facilitarle la vida).

La conectividad HDMI

La conectividad de los televisores se ha simplificado desde el advenimiento del HDMI. Basta con contar el número de aparatos que tiene que conectar y asegurarse de que el modelo que le interesa tiene suficientes tomas HDMI.

Prepare uno o dos puertos adicionales si es posible, en caso de que desee hacer evolucionar su instalación. Los puertos USB son prácticos para ver fotos y vídeos desde una llave, pero no son totalmente indispensables.

Lo mismo sucede con los puertos analógicos, a menos que posea dispositivos antiguos que no sean HDMI, como una consola Nintendo Wii, no los usará.

El diseño

Las televisiones (sobre todo de gama alta) suelen cambiar su diseño, ya que los fabricantes están empezando a considerar sus productos como muebles que necesitan integrarse perfectamente al interior.

Además, la tecnología OLED ha permitido adoptar nuevas formas y una mayor finura. Por ejemplo, en Samsung, la conexión se desplaza a una carcasa externa, lo que permite, entre otras cosas, camuflar los cables para una mayor limpieza y facilitar el acceso a la conexión del aparato.

Tampoco hay que descuidar la forma de los pies (la base) de su televisor, porque hay que pensar en su integración en casa. Digo esto porque hay bastantes modelos, cuya base son más anchas que algunos muebles para televisión ordinarios.

Y más importante aún, asegúrese de que no sean demasiado voluminosos para su barra de sonido, si está pensando en conectar una.

El clouding

El clouding o “efecto de nube” es un defecto característico de las pantallas LCD. Se debe a un número demasiado pequeño de barras leds, combinado con un panel difusor de luz que no es lo suficientemente eficaz, lo que normalmente genera nubes grises oscuras sobre fondo negro.

Le recomiendo que compruebe si su televisor sufre este defecto, ya que puede arruinar rápidamente su experiencia visual si es realmente pronunciado. En la actualidad, solo las pantallas OLED (y plasma) están totalmente libres de clouding.

En conclusión, ¿qué TV 65″ elegir?

Si solo tuviera que recomendarle un modelo de televisión de 65″, sería el Sony KD-65AF9 sin dudar. Como explico en mi comparación, combina calidad de imagen, calidad de audio e innovación (como la posibilidad de utilizar la televisión como un altavoz o control de voz a través de los micrófonos integrados en el televisor).

Sin embargo, en la misma gama de precios, la TV LG 65C8 se defiende bien. De hecho, es sobre todo en el plano general del diseño y de la calidad de la interfaz, donde juega contra la competencia (pero en ambos casos prefiero la TV de Sony).

Pero si su presupuesto es un poco más reducido, la Panasonic TX-65FZ800 es la mejor opción del momento en términos de TV OLED por debajo de los 3000€, mientras que la Samsung 65Q9FN se aconseja especialmente a los jugadores, a la vista de su tiempo de espera de visualizado récord.

Por el contrario, si su presupuesto lo permite, ¿por qué no apostar por el futuro? La orientación al 8K puede ser una opción acertada (no deberá reinvertir cuando salgan los primeros contenidos 8K). Y en este caso, la Samsung 65Q900R es actualmente la mejor opción, aunque me atrevo a decir que tal vez sea mejor la versión de 75″ para aprovecharla al máximo.

Menciones honoríficas

LG 65B8: Por debajo de los 3000€, la LG 65B8 tiene el mérito de tener muchos puntos en común con la LG 65C8, excepto que mantiene el procesador Alpha 7, menos potente y con menor brillo. Sin embargo, es una excelente inversión a este precio.

Sony KD-65AF8: si usted está tentado(a) por la gama Bravia, este modelo es una excelente alternativa (aunque es un poco menos potente, especialmente en cuanto al retraso en la visualización), con un diseño más clásico. También tiene el mérito de estar disponible por debajo de los 3.000€.

LG 65B7V: entre los excelentes televisores OLED asequibles, este modelo de LG también debe tenerse en cuenta. Su procesador LG MP16+ no compite con el Alpha 9, pero de nuevo, la sensible diferencia de precio hace que tenga una excelente relación calidad/precio.

Philips 65Oled973: este modelo presenta cosas buenas y malas. Su diseño es excepcional, y la tecnología Ambilight de Philips es realmente apreciable en términos de ambiente, pero la barra de sonido integrada en su base (y que aumenta considerablemente su tamaño) resulta decepcionante, con bajos incontrolados.

Sobre el Autor

Ramsés El Hajje

Ramsés ha realizado sus estudios universitarios en Lenguas Modernas en Canarias, Rabat y Grenoble, especialización en francofonía. Apasionado de la poesía y los viajes, actualmente es el Responsable de Internacionalización & Traducción en Selectos.

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