Actualizado el 8 de mayo 2023
La aspiradora con bolsa, ideal para personas alérgicas
PUNTOS POSITIVOS
Ideal para personas alérgicas
Mantenimiento fácil
Suelen tener una capacidad mayor
Menos ruido
Fiable y resistente a lo largo del tiempo
PUNTOS NEGATIVOS
Compra y desecho de las bolsas
La clásica aspiradora con bolsa está lejos de ser una opción de limpieza anticuada hoy en día. La bolsa, a menudo forrada con un sistema de filtración de aire, permite almacenar el polvo y la suciedad de manera perfectamente higiénica. Gracias al sistema de sellado, una vez que la bolsa está llena, se evita todo contacto con el polvo.
Otra ventaja es que este tipo de aparato disfruta de un funcionamiento más discreto, ya que la misma bolsa sirve de aislante acústico.
En cambio, hay que señalar que, si bien la potencia de estos aparatos suele ser perfectamente eficaz, puede tender a mostrarse un pelín menos eficiente a medida que la bolsa se llena. También deben tenerse en cuenta el coste de las bolsas de sustitución y su impacto medioambiental.
El aspirador sin bolsa, una opción económica
PUNTOS POSITIVOS
Aspiración más constante
Solución más económica y ecológica
PUNTOS NEGATIVOS
Limpieza más difícil y frecuente
Más ruidoso
Gracias a su tecnología (multi)ciclónica, que separa el aire del polvo y los residuos, reforzada en la mayoría de los casos por los filtros HEPA, la aspiradora sin bolsa goza de una eficacia temible y una calidad de aspiración constante.
Aunque no requiere la compra de consumibles y, por lo tanto, no genera residuos adicionales, su mantenimiento es más exigente debido al contacto directo con la suciedad almacenada. Además, dada la capacidad a menudo más reducida del colector de polvo, el vaciado debe hacerse de forma más regular que con un modelo con bolsa (esto podría desalentar a los propietarios de animales domésticos, por ejemplo).
Asimismo, el funcionamiento de este tipo de aspiradora es más ruidoso. Sin embargo, no cabe duda de que su diseño está mucho más trabajado.
En conclusión
Al final, las dos principales diferencias entre ambos modelos las encontramos en lo que respecta a su limpieza y al nivel de ruido en funcionamiento.
Aunque el aspirador con bolsa requiere un mantenimiento mucho menos regular, y sin contacto directo con el polvo (siendo perfecto para las personas alérgicas) y goza de una mejor insonorización, la versión sin bolsa seduce por su limitado impacto ecológico y el hecho de no tener que comprar bolsas.
Traducido por Ramsés El Hajje